martes, 29 de enero de 2013

EDUCACIÓN A LA BOLIVIANA (II PARTE)

La educación en Bolivia esta pasando por etapas de transformación las cuales no siempre la llevan a buen puerto, más al contrario en muchos casos la están haciendo retroceder  casi un siglo, pero no todo es culpa de la mala estructuración de la nueva ley educativa 070, en muchos casos son los mismos docentes y/o directores de los distintos centros educativos los que llevan a cabo una desastrosa labor dentro y fuera del aula.

En este pequeño artículo tratare de darle una mirada a la educación privada en el país, la misma que no a podido o más bien no a sabido llenar los vacíos de infraestructura o de contenido en la educación en Bolivia.

Como primer punto es justo y necesario diferenciar los establecimientos educativos privados, pues no todos son iguales, existen los colegios tipo “A”, los mismos que responden casi en su integridad a la Iglesia Católica y en menor grado a establecimientos de convenio con embajadas o consulados, en ambos casos la educación brindada por estos establecimientos en de calidad y gozan de una adecuada infraestructura y en el caso de la educación católica con el plus de brindar cimientos sólidos en formación humana con valores éticos y morales.
Los educandos que por distintas razones no pueden ingresar a los establecimientos educativos tipo “A”, pues no les queda más que buscar alguna otra escuela o colegio privado que estén de acuerdo a sus posibilidades económicas, lastimosamente esto a dado a lugar que muchos vean a la educación como un simple y mero negocio, uno puede darse cuenta de esto por el simple hecho de ver los resultados académicos de los educandos que se miden en función a la “puntualidad” de las pensiones o mensualidades pagadas, lastimosamente de estos “colegios” existen muchos en el país, los cuales no brindan una educación de calidad y simplemente generan un “bloque” de alumnos mediocres que salen a la vida universitaria.

Una educación simplemente basada en la monetización del alumnado es una formación destinada al fracaso, un ejemplo claro de ello es ver con pena el 90% de los bachilleres de estos establecimientos cambian por lo menos 4 veces de carrera universitaria en los primeros 2 años de estudios superiores, llegando inclusive a abandonar definitivamente la universidad al verse frustrado por esta, otro ejemplo lastimero sobre la pobre labor educativa que brindan estos establecimientos es ver como el alumnado prácticamente “hace lo que quiere” dentro del colegio tanto en patios como en aulas, es así que se puede ver desde simple actos de indisciplina hasta consuma de bebidas alcohólicas o drogas ilícitas.

En esa misma línea se encuentras muchos docentes que ven a la educación como un negocio y no como un servicio, muy pocos se capacitan o se actualizan sobre las corrientes educativas actuales, les interesa más saber que “regalitos” van a recibir de las distintas editoriales de textos escolares que dicho sea de paso son capaces de vender humo a un precio razonable y con regalitos incluidos.

De esta manera la educación privada en Bolivia más que ejercer un servicio a la sociedad se sirve de esta, cosa que dista mucho de mejorar, es así que tenemos una educación pública en muchos casos deficiente y una educación privada que roza la mediocridad, lastimosamente en medio de esta lamentable realidad se encuentra la población que no tienen los medios para inscribir a sus hijas e hijos en una institución educativa privada de alta calidad.