lunes, 14 de mayo de 2012

LAS REVELACIONES DE DIOS

Muchos dicen no escuchar a DIOS en sus vidas, o que este es una simple y mera invención del ser humano en su afán de encontrar respuestas a lo que desconoce o en todo caso aferrarse a lo que llamamos "divino" para tener así a quien encomendarse o refugiarse en momentos de desolación pero que en todo caso esto no deja ser una simple y mera ilusión de falsa seguridad, algunos otros piensan que JESÚS es la revelación máxima del PADRE por ende solo basta el reconociendo de CRISTO como el MESÍAS y el SALVADOR prometido para conocer en su totalidad el plan divino, otros van en busca de “señales” divinas por medio de las cuales el CREADOR todavía se manifiesta, como vemos después de más de dos mil años el ser humano para bien o para mal sigue buscando respuestas a su existencia en lo divino, ¿pero DIOS se sigue revelando hoy en día?

La REVELACION de DIOS en la persona de JESÚS que se da en el Nuevo Testamento es en definitiva la máxima expresión de amor del creador y la Revelación total de sus promesas, es ahí donde DIOS mismo comparte el sufrimiento humano para darle un sentido expiatorio salvifico en la persona de su hijo unigénito JESÚS, esto nos hace pensar que DIOS ya se mostró asimismo en su totalidad al hombre y que a este solo le queda responder favorable o desfavorablemente a esta revelación.

Para comprender la voluntad de DIOS creo necesario entender la intención de su REVELACIÓN, este se muestra a si mismo al ser humano no para que este simplemente se maraville de la grandeza del creador y de la creación sino para que el hombre en su camino vaya mejorando su condición misma de ser humano para así llegar a la trascendencia mediante el amor y la empatia es por ello que dicha REVELACIÓN se da paralelamente a la historia humana.

DIOS si bien se mostró plenamente en el rostro y en la vida de CRISTO todavía se sigue revelando ya no como una manifestación histórica concreta sino como una leve brisa que se va moviendo entre los hombres, la misma que hace que el corazón del ser humano sienta un cosquilleo al ver la grandeza de la creación o la emoción de un amor, la misma que hace que el corazón humano se indigne ante la injusticia, la pobreza o la guerra, pero esta, llamémosle brisa, hace que el ser humano no se conforme o se quede en el mero sentimiento sino que actúe, reflexione, se consolide y en todo caso cambie su realidad.

En el sentido netamente cristiano los fieles tendrían que poner el rostro de CRISTO en cada situación particular que van viviendo, desde la conformación de una familia hasta la lucha contra la injusticia o la pobreza, ya que solo así la REVELACIÓN tendría un sentido personal – particular en cada persona lo cual desembocaría indefectiblemente en la empatia y en la misericordia, en el ambito secular una vida en coherencia con el amor y la justicia es factor preponderante para que el ser humano pese a la negación de la divinidad llega a trascender en el tiempo.

Definitivamente DIOS se sigue revelando al ser humano, ya no de una manera histórica concreta pero si con esas “semillas del verbo” que siguen sembrando los anhelos de amor, paz, justicia, empatia, etc. en los corazones del hombre, eso si dejando en libertad a este para que acepte o no esta revelación en su vida y en su historia.

Por todo lo expuesto es imposible pensar en un DIOS ajeno a nosotros, ya que este no ha dejado de mostrarse, de revelarse ya que este es UN DIOS QUE CAMINA CON SU PUEBLO, mano a mano, codo a codo hasta la eternidad.