El negocio de la FE mueve millones de dólares al año, de eso no cabe duda, desde los famosos tele predicadores hasta los grupos evangélico – pentecostales que con sus “maratones de avivamientos” se avivan y recaudan sumas jugosas de dinero, ya que como ellos dicen, sus ingresos son “gracia divina” del buen Señor, por ende son bienvenidos… ¡ALELUYA! pues a los billetitos verdes libres de impuestos. No puedo llegar a dudar ni mucho menos de la FE de las personas que asisten a estas congregaciones y cultos, lo que si pongo en tela de juicio son las verdaderas intenciones de los líderes de estos, y es que resulta bastante curioso que mientras los feligreses aporten sagradamente los famosos “diezmos” los iluminados por Dios vivan como magnates, ah, me olvidaba estos señores dicen que es favor del altísimo tener casas y carros al por mayor. Definitivamente estos grupos no tienen un fundamento teológico claro, en su mayoría se basan únicamente en falsas profecías sobre el fin del mundo ...
Espacio de opinión con un toque de Fe, de Marcelo Miranda Loayza