lunes, 8 de agosto de 2011

SIN AGUA Y SIN DIOS


Después de esto, sabiendo Jesús que ya todo estaba consumado, dijo, para que la Escritura se cumpliese: Tengo sed. (Juan 19:28)


Si bien el libre acceso al agua es ya considerado como un Derecho Humano por parte de la Organización de Naciones Unidas (ONU) todavía falta mucho camino por recorrer para que el liquido elemento llegue de manera eficaz, limpia y oportuna en especial a la población de escasos recursos económicos, analizando un poco las estadísticas mundiales referidas a la escasez de recursos hídricos potables y de saneamiento básico nos encontramos con realidades espantosas y es que no puede ser que por día mueran alrededor de 4.500 niños por falta de agua potable y alrededor de 2.000.000 de personas darías por la misma razón, pero lo más lamentable es que estas cifras no alcanzan para sensibilizar a la opinión mundial la cual vive sumergida dentro de la falsedad mediática que nos hace creer que la vida de artistas y famosos, la cabeza pelada de Chavez o los movimientos políticos de Obama son más importantes que la vida de millones de niños que mueren de sed, y es que no entendemos que es el mismo Jesús como en otrora el que nos dice TENGO SED.

A pesar de que el acceso al agua cada vez se hace más difícil de obtener para millones de personas, la industria utiliza el 22% de esta para su uso, solo como ejemplo la famosa trasnacional Coca Cola utiliza casi 3 litros de agua por un litro de su producto, algo parecido sucede con multinacional Nestle, manifestaciones y denuncias sobre el abuso de recursos hídricos por parte de estas dos empresas son una constante en especial en los países llamados tercermundistas, ambas en definitiva se han convertido en las más grandes depredadoras de agua existente en nuestro cada vez mas seco planeta tierra, obviamente no se quedan para nada atrás la minería y la metalurgia las cuales también contribuyen enormemente a que cada vez mas niños mueran de sed al año.

El saneamiento básico es otro enorme problema el cual no tiene ni vistas de solución, la falta de alcantarillados, letrinas y un adecuado tratamiento de aguas servidas traen consigo múltiples enfermedades que en situaciones de extrema pobreza resultan mortales, el cólera y la malaria lastimosamente matan a miles de niños al año obviamente en los países subdesarrollados, donde escasean las infraestructuras necesarias para un adecuado tratamiento de desagües y alcantarillados, pero lo que realmente resulta impensable es que justamente en estas regiones las grandes trasnacionales sitúan enormes plantas las cuales consumen casi el 50% de los recursos hídricos de estas zonas privatizando con ello el acceso libre al agua, mientras que millones mueren por falta del liquido elemento algunos celebran con coca cola, y JESÚS sigue en la CRUZ diciendo TENGO SED.

La calidad del agua potable de igual manera se ha convertido en una grave amenaza en los países pobres ya que su mala regulación trae consigo enfermedades que en niños de escasos recursos son fatales, la diarrea es solo un ejemplo de lo expuesto y ni que hablar de su redistribución, el 22% de la población mundial no tiene acceso directo al agua potable, y ni soñar con tener desagües adecuados o alcantarillas, eso para millones de personas es mera utopia, ya que la realidad es otra, es triste e injusta, pero JESUS aun sigue en la CRUZ diciendo TENGO SED.

Por increíble que parezca los países desarrollados hacen poco por tratar de subsanar la falta de agua potable en varias regiones del mundo, prefieren darle la espalda a la convención de Kioto, aumentar el presupuesto en guerras y armamentos, mientras tanto el mundo sigue teniendo sed, los niños siguen teniendo sed, JESÚS, sigue teniendo sed.

Ahora bien muchos cuestionaran el porque de la falta de DIOS, si la verdadera agua que da vida eterna y calma la sed del espíritu no es el liquido elemento sino más bien La Palabra de Dios hecha carne en la persona de Jesucristo, de eso no hay duda ni discusión, pero no se puede hablar de DIOS mientras existan millones de niños muriendo de hambre y sed, no es coherente, si bien JESÚS da vida y vida en abundancia, que esta vida llegue a todos no solo con palabras sino también con hechos, el EVANGELIO no puede ni debe quedarse en meras palabras o en sendos tratados teológicos, debe hacerse vida en las calles, con los pobres, con los que tienen sed de agua y de DIOS, de lo contrario resulta impensable hablar de justicia o de CRISTO.


Allí estaba el pozo de Jacob. Jesús, como se había fatigado del camino, estaba sentado junto al pozo. Era alrededor de la hora sexta.
Llega una mujer de Samaria a sacar agua. Jesús le dice: «Dame de beber.» (Jn. 4, 6-7)