lunes, 1 de agosto de 2011

JUSTICIA SOCIAL O JUSTICIA DIVINA


La justicia es dar a cada quien lo que le corresponde o pertenece, es lo que se debe hacer según el derecho, la razón y la equidad.

Desde la antigüedad la justicia es considerada una de las principales virtudes cardinales, sin la cual el desempeño del ser humano en sociedad podría resquebrajarse y volverse inviable, ahora bien es necesario diferenciar claramente lo que es justicia de lo que es derecho, que si bien parece lo mismo no es igual, se entiende por derecho al conjunto de normas y reglas que rigen la vida en sociedad, las mismas que se encuentran compiladas en constituciones, códigos y leyes.

El valor justicia en la actualidad lamentablemente va ligado al concepto legal, a la administración de esta por parte de los estrados judiciales correspondientes, los cuales lamentablemente no siempre la imparten con equidad, ejemplos tristes tenemos a diario donde los ricos obtienen celeridad mientras que los pobres letargo y desigualdad, siendo la corrupción y la compra venta de conciencias el lastimero pan de cada día, posicionando así la norma legal por encima del ser humano y sus necesidades.

El hombre desde la antigüedad siempre se ha visto en la necesidad de buscar justicia, para así encontrar equidad, igualdad, armonía entre la sociedad, a pesar de su formalización en leyes y códigos la justicia muchas veces es esquiva en especial para los pobres, entonces que les queda a estos sino tener la esperanza de una posible justicia divina la cual llegaría a ser impartida por el Juez Supremo restaurando el equilibro perdido y ajusticiando a los infractores, lastimosamente esta visión tiene más ánimos de venganza que de justicia.

La noción de justicia que se manejaba en el Antiguo Testamento (Ex. 21: 23-25) tiene como fundamento básico la famosa ley del talión del ojo por ojo y diente por diente, es decir de una venganza controlada pero venganza al fin, esta noción de ley divina lamentablemente ha ido trascendiendo en el tiempo hasta llegar a nuestros días, y es que el ser humano todavía piensa que Dios debería impartir justicia con espada de fuego en mano flagelando y destruyendo a todos los que infringieron la ley o cometieron algún tipo de abuso.

Pero la venganza no es justicia, y así lo entendió a la perfección JESÚS, en el sermón de la montaña (Mat. 5: 38 – 39) en el cual nos muestra la verdadera noción de lo que es justo para DIOS, definitivamente estas palabras de CRISTO representaron el primer discurso sobre justicia social dentro de la historia universal, cambiando radicalmente la visión del CREADOR y de la Ley Divina que se tenia hasta entonces, El Hijo de Dios revela el verdadero sentido de la equidad y la igualdad basados en el amor divino hacia los más débiles.

¿Entonces que es realmente la justicia?, reducirla al mero hecho de administración de normas y leyes muchas veces trae consigo todo lo contrario, las situaciones de desigualdad económica, social, de derechos, etc., son los terribles males con los cuales tienen que convivir diariamente la gente de bajos recursos, a mediados del siglo 19 a raíz de abusos y desigualdades existentes surge la necesidad de encontrar equilibrio entre partes disímiles, creando mecanismos de protección justamente hacia los más necesitados, a esta se la denomino JUSTICIA SOCIAL, la cual esta llamada a quitar la famosa venda al icono de justicia tradicional para poder ver así la realidad desprolija y desigual que produce la pobreza, de esta manera inclinarse definitivamente a tratar de subsanar el sin fin de injusticias que produce nuestra sociedad no solo en lo que refiere a la redistribución de la riqueza en el área económica, trata también sobre la justa aplicación de las leyes, los DDHH, la equidad y la inclusión, salud y nutrición, etc., etc., etc.

Lastimosamente se sigue pensando que justicia es venganza o vendetta, y que si esta no se consigue al final de los tiempos será el mismísimo DIOS el que se encargue de ello, creemos erróneamente en una especie de venganza divina cuando los que realmente somos los creadores de injusticias, abusos, violaciones, guerras, asesinatos, etc., somos nosotros, por ende somos nosotros los que debemos poner en practica el concepto integral de justicia, no se puede ni debe subordinar al ser humano a las normas y leyes, ya que estas están para servir a la humanidad y no al contrario, el famoso VIVIR BIEN no es venganza como lastimosamente algunos la entienden, es por el contrario sembrar en la tierra equidad, igualdad, inclusión, que en definitiva es nomás El Reino de Dios en la tierra.

La verdadera justicia divina esta intrínsecamente ligada a la justicia social, ya que ambas piden inclusión, igualdad, solidaridad, amor por sobre todo, pero mientras exista pobreza y hambre es imposible hablar de justicia o de amor.