lunes, 11 de julio de 2011

DEPRESION DEPREDADORA DE NIÑOS, ADOLESCENTES Y JOVENES


La depresión es una enfermedad que afecta al organismo, al estado de ánimo, la manera de pensar, de percibir y concebir la realidad alterando los estados de sueño y alimentación, de igual modo afectando severamente la autoestima y la forma de verse y aceptarse que tiene uno mismo, en la etapa de adolescencia y juventud es usual que estos tiendan a confundir la depresión con un estado de tristeza y aflicción pasajera, esto ultimo puede darse por diversos factores como ser la perdida de un ser querido, divorcio de los progenitores, perdidas amorosas, etc., sin embargo cuando este estado se va alargando en el tiempo ya puede llegar a hablarse de un cuadro depresivo el cual merece tratamiento y atención oportuna e inmediata.

Los síntomas de la depresión son muy claros y bastante fáciles de diagnosticar:

• Perdida de interés en las actividades que antes realizaba con suma normalidad.
• Expresiones fatídicas como “creo que estoy en el fondo” o “no puedo salir de este hueco”, etc.
• Disminución de apetito seguida de perdida de peso
• Fatigas constantes en las tareas físicas o psicomotoras
• Trastornos del sueño, disminución del mismo o demasiado sueño
• Presencia de pensamientos suicidas, autodestructivos o sobre los aspectos de la muerte.

Estos indicios, entre otros, pueden llegar a distinguirse con la sola observación del joven y sus rutinas diarias, lastimosamente la sociedad en la que nos desenvolvemos al tornarse individualista y egoísta ha ido afectando poco a poco a la dinámica familiar consiguiendo con ello un resquebrajamiento o distanciamiento entre los miembros de la familia naciendo así una especie de desafectación o despreocupación entre los miembros de esta.

Existen varios factores para que en especial los niños, adolescentes y jóvenes estén siendo propensos en caer en el temible y desastroso círculo del estado depresivo, los cuales van desde las causas químicas, medicas, hasta las psicosociales, todas estas debidamente analizadas y estudiadas por psicólogos y psiquiatras, lastimosamente a estos factores se suma el entorno social el cual direcciona y afecta de forma preponderante el comportamiento de niños, adolescentes y jóvenes.

La etapa de la niñez y de la adolescencia en la actualidad esta marcada por las “tendencias y modas” impuestas por una sociedad occidental consumista, individualista y egoísta, por ende estos crecen en una especie de carrera por ser el mejor o el más destacado echando con ello una pesada carga a las espaldas de los niños y adolescentes que se esmeran por parecerse o acercarse a los referentes de moda y comportamiento que nos imponen los medios de comunicación masivos, de esto no solo surge la depresión como consecuencia, muchas veces viene acompañada por desordenes alimenticios como la anorexia y la bulimia, otro factor preponderante es la situación familiar que estos viven, los padres de familia en la actualidad viven afectados por las mismas presiones que impone la sociedad, por un lado tenemos a los padres egoístas que priorizan una realización personal y laboral a la comunicación afectiva con sus hijos, poniéndose muchas veces como ejemplo de éxito y camino a seguir reprobando con ello cualquier dirección opuesta que quieran tener sus hijos y por el otro lado tenemos a los “papas buenas gentes” y supuestamente comprensivos, que dejan hacer de todo a sus hijos creyendo que con ello les están inculcando responsabilidad y autosuficiencia, pues bien en ambos casos lo único que están logrando es criar a niños y adolescentes huérfanos sin afecto ni rumbo, por ende presas fáciles de la depresión y sus consecuencias. Por extraño que parezca muchas veces el estado depresivo se va contagiando entre los mismos niños y adolescentes que al sufrir el rechazo o la indiferencia de la sociedad y/o de su grupo familiar tienden a agruparse en grupos afines que comparten los mismos problemas y presiones, conformándose así un circulo vicioso de depresión, tristeza y dolor.

La depresión en la juventud muchas veces es fruto de las mismas presiones del entorno social, campos laborales cada vez más competitivos y abrumadores, la poca disponibilidad de tiempo y animo para afianzar relaciones personales, la obligación de triunfar y ser exitosos son solo un puñado de soledades y frustraciones que llevan a los jóvenes a sufrir depresión, ya que estos al no estar criados en un ambiente de comprensión y apoyo no están preparados para afrontar el fracaso y la soledad, de ahí nacen los índices altos de suicidios entre jóvenes dentro de una sociedad occidental depredadora de vidas y sueños.

La depresión es un mal moderno, fruto de una sociedad individualista y egoísta que esta carcomiendo la vida de nuestros niños y jóvenes, lastimosamente no se ve una solución clara a este problema que ya tiene características de pandemia, perdiendo con ello valiosas vidas, es tiempo de cambiar de mentalidad y de modos de vida ya que estamos matando a nuestros niños y jóvenes, para mi eso no es progreso ni modernidad es pura y simple basura, ojala y DIOS nos perdone.