lunes, 4 de abril de 2011

LA ESPERANZA DEL CIELO Y LAS INCOHERENCIAS DEL INFIERNO



El cielo, el infierno y la vida eterna siempre han ocupado un lugar preponderante en el interés colectivo de nuestra sociedad, lastimosamente no son pocos los que han utilizado y manipulado los conceptos de cielo e infierno para beneficio propio, poniendo así un velo de inseguridad y miedo en los ojos de los creyentes.

Para empezar es bueno remarcar que el tema en cuestión es bastante escabroso por lo comentado con anterioridad, por ende lo escrito aquí de seguro no va a estar en la línea de lo que muchos creen y dan por cierto. Empecemos.

En lo que refiere al reino de los cielos hay que empezar aclarando que JESÚS, nuca se refirió con ese término y mucho menos en el sentido con el cual se maneja actualmente, JESÚS en los Evangelios habla del REINO DE DIOS, y este es el tema central de su predicación, repitiéndose este termino unas 100 veces, la visión con la que CRISTO manejaba este termino no tenia tintes apocalípticos ni mucho menos, EL predicaba el REINO, como algo que ya había llegado, que ya se estaba viviendo en el aquí y ahora, que actúa y se experimenta en esta vida, pero que sin embargo sigue siendo objeto de esperanza, EL REINO DE DIOS, es una constante en nuestras vidas el cual se llega a experimentar en nuestro existir pleno y no como algo que se encuentra más allá de las nubes y al cual únicamente se accede después de la muerte.

JESÚS en los Evangelios no profundizo sobre el concepto del REINO DE DIOS, esto se puede deber a que la concepción misma del REINO es algo tan grande y complejo que no puede llegar a describirse con palabras, por ello es necesario mirar con mucha atención las actitudes y las palabras que vertió JESÚS plasmadas en los Evangelios Sinópticos, por una parte parece que el Reino es algo ya presente y que ya esta aquí “El Reino de Dios a llegado a vosotros” (Lc. 11,20), “El Reino de Dios ya esta en medio de vosotros” (Lc. 17, 21), por otra parte pareciera que el Reino es algo pendiente que todavía esta por llegar y por lo tanto hay que orar y tener la esperanza de su pronta llegada “Venga tu Reino” (Lc. 11,2), en la ultima cena ESTE se refiere a un futuro que quizá este próximo en llegar cuando dice “ cuando dice “Ya no beberé más del producto de la vid hasta aquel día en que lo beba nuevo en el Reino de Dios” (Mc. 24,25), entonces el Reino de Dios es en definitiva ambas cosas, es decir que ya esta presente en el aquí y ahora y por otro lado en algo pendiente que todavía esta por llegar y que hay que empezar a construir en el presente, si bien tiene un sentido “escatológico” no solo se refiere a una experiencia ligada con el fin de los tiempos sino que también tiene que ver con una realidad ya existente en el aquí y ahora.

Como verán el concepto real del Reino de Dios, poco o casi nada tiene que ver con las concepciones apocalípticas existentes, conceptos como “El Reino de Dios es un gobierno único celestial que regirá en toda la tierra después de Armagedón, cuando todas las personas inicuas hayan sido destruidas. El rey de este reino es Jesucristo, de acuerdo con el pacto del que leímos que hizo Dios con David” son aceptadas por una gran parte de las religiones y cultos de la sociedad occidental. Obras como la Divina Comedia del teólogo italiano Dante Alighieri sin duda han afianzado esta manera de pensar sobre el Reino de los cielos, donde las personas afortunadas que puedan acceder a este tendrían un comportamiento más similar a los “teletubbies” que a un ser humano.

Lastimosamente esta última visión es la que tiene más aceptación entre las religiones cristianas, esto se da porque la visión de un Reino de Dios basado en el amor, la justicia, equidad, libertad, solidaridad no cae del todo bien en ciertos intereses económicos, políticos y hasta religiosos, ya que prefieren que sus fieles anden pensando en la justicia divina la cual llegara solo en el fin de los tiempos y no en el “aquí y ahora” tal cual nos enseño JESÚS.

En lo que se refiere al infierno, este siempre a sido un tema sensible dentro la tradición cristiana, ya que el mensaje del infierno y sus terribles suplicios por mucho tiempo suplanto y en algunos casos sigue suplantando el mensaje de esperanza y amor que nos dejo JESÚS en los evangelios, tomando como principio que El reino de Dios se construye en el aquí y ahora resulta totalmente aceptable y hasta natural señalar que el infierno también se construye y es más se lo vive en el “aquí y ahora”.

La visión de un infierno lleno de castigos y torturas terribles contra los impíos pecadores simplemente no cabe dentro del concepto del Reino, ya que si abrazamos la creencia de un reino de justicia y amor las imágenes de torturas y dolores eternos dejarían incompleto la totalidad del Reino en si mismo, pero entonces ¿Qué es en verdad el infierno?, si bien existe una certeza de FE sobre la existencia del REINO DE DIOS, no podemos decir lo mismo sobre la existencia del infierno, la teología ha ido cambiando la concepción propia del infierno, desde Santo Tomas, Dante Alighieri, hasta nuestros días. Si tomamos como principio que el Reino de Dios es la presencia eterna de ESTE, entonces el infierno vendría a ser la ausencia total de DIOS, por ende el ser humano se desenvolvería en plena oscuridad.

El infierno es por ello oscuridad, soledad, tristeza, y todos esos estados son consecuencia directa de las acciones que lleva a cabo el ser humano en vida, por lo cual el infiero se lo vive y sufre acá en nuestra plena existencia, ya que resultaría una total incoherencia que DIOS este planeando el castigo eterno de aquellos pecadores que no cumplieron con su palabra, ahora hay que ser claros, sobre el cielo y el infierno no hay certezas ni conclusiones definitivas ya que ambos conceptos dependen única y exclusivamente de DIOS, es por ello que nosotros solo podemos llegar a meras aproximaciones por no decir especulaciones sobre ambos estados.

En conclusión el Reino de Dios depende única y exclusivamente de ESTE, por ende no se merece, no se puede acumular puntos para llegar a el, ya que este estado es una gracia, un regalo de DIOS y como dije depende única y exclusivamente de EL, en el caso del INFIERNO, este es una incógnita, aunque siendo coherentes con la palabra de Dios y con los Evangelios, es poco probable que el Creador este pensando en la tortura eterna de aquellos infieles que no siguieron su palabra, ahora bien también es factible pensar que estos sufrimientos se den en el “aquí y ahora” fruto de las actitudes y faltas que tiene el ser humano para con el y para con su entorno en su desenvolvimiento diario.