lunes, 6 de septiembre de 2010

VOCES SILENCIADAS (SOBRE LOS ATENTADOS DEL 11 DE SEPTIEMBRE)


EL 11 de septiembre de 2001, el mundo entero quedo paralizado al ver al vivo por todas las cadenas televisivas, y por la Internet, los atentados terroristas perpetrados en la ciudad de Nueva York donde 2 aviones comerciales se estrellaban contra las torres gemelas; en estos atentados murieron 2.973 personas (entre ellos 249 latinos) aparte de los 19 terroristas y 24 desaparecidos.

Ya han pasado nueve años de estos lamentables hechos, a la fecha existen un sin numero de teorías de conspiración por parte de algunas agencias gubernamentales norteamericanas conjuntamente con la red terrorista Al-Qaida; de igual manera muchos autores de libros sobre el tema, varias páginas en la red donde se señala la presencia de la figura del mismísimo diablo entre las nubes de polvo tras las explosiones en las torres gemelas, es más, algunos se atreven a señalar que las profecías de Nostradamus una vez más se han cumplido. En este pequeño espacio no voy a hablar de nada de estas cosas por considerarlas poco serias, más bien tratare de hacer un pequeño análisis de las consecuencias que trajeron consigo estos terribles atentados, las cuales marcaron el rumbo de la sociedad en todos sus ámbitos hasta nuestros días.

Sobre la responsabilidad del presidente George Buch tampoco quiero hablar, ya que solo pensar en ese señor me revuelve el estomago.

Inmediatamente después de los atentados el mundo occidental identifico claramente al enemigo a vencer, los musulmanes, esto debido a la clara parcialización de los medios de comunicación en especial de las grandes cadenas de noticias (CNN, CBS), el pueblo norteamericano en general pedía acciones inmediatas para “vengar” estos ataques arteros, situación que fue bien aprovechada para desatar una de las guerras más crueles é inhumanas de la historia.

El 7 d octubre de 2001 las fuerzas de la OTAN y la Alianza del Norte con la aprobación de las Naciones Unidas inician la invasión de Afganistán ya que supuestamente dentro de su territorio se encontraba escondido Osama Bin Laden; el 13 de noviembre del mismo año la capital Kabul cae bajo el mando del ejercito norteamericano y la Alianza del Norte, inmediatamente lo que quedaba del régimen Taliban conjuntamente con Al-Qaida inician una especie de guerra de guerrillas.

El costo humano de la invasión a Afganistán a la fecha lleva cientos de miles de fallecidos, muchos de ellos civiles en especial mujeres y niños, los cuales históricamente son las víctimas principales de cualquier acción bélica.

El 20 de marzo de 2003 como segundo paso de la famosa guerra contra el terrorismo se da inicio la invasión de Irak por parte del ejército norteamericano y británico obviamente con el visto bueno de las Naciones Unidas, con el afán de destruir las famosas armas de destrucción masiva. A la fecha se calcula que el número de víctimas asciende a 1.5 millones de muertos, 4.5 millones de desplazados, entre 1 y 2 millones de viudas y 5 millones de huérfanos, estas cifras espantosas son el costo de la llamada “victoria” en la guerra de Irak, como dato curioso nunca se encontraron las armas de destrucción masiva porque sencillamente nunca existieron.

Tras nueve años de los atentados del 11 de septiembre millones de voces fueron silenciadas, millones de voces inocentes fueron acalladas, definitivamente el invento más estúpido del ser humano es la guerra y en esta en particular existieron y existen intereses privados para que siguiese su curso por nueve años, poniendo en vilo a todo el mundo, se engaño no solo al pueblo norteamericano sino a la humanidad en general al mantener vigente una guerra inventada, injusta e inhumana.

Las victimas de las torres gemelas, de Afganistán y de Irak son voces silenciadas por el odio y la ambición, pero siguen y seguirán clamando justicia hasta que den con los verdaderos responsables de estas masacres, mientras tanto es bueno recordar las atinadas palabras del Papa bueno Juan XXIII “Con la paz no se pierde nada, con la guerra se pierde todo”.