lunes, 8 de marzo de 2010

TERREMOTOS, TSUNAMIS Y OTRAS VAINAS

En lo dos primeros meses del presente año, se registraron una docena de terremotos, de diferentes intensidades, siendo los mas fuertes el de Haití, que hasta la fecha dejo como saldo la muerte de 300.000 personas, y el terremoto de Chile, que dejo como resultado cerda de 800 victimas fatales y daños estimados en 30.000 millones de dólares; debido a estas cifras catastróficas, a la mala información sobre estos fenómenos naturales y al sin fin de documentales, películas, libros, y pseudo profecías de carácter apocalíptico, las cuales señalan el 2012 como el año de la destrucción del mundo, la sociedad en su conjunto se ha visto preocupada e inquieta sobre el destino final de la humanidad.

Para empezar, es bueno diferenciar los fenómenos naturales que son consecuencia directa de la concentración del CO2 atmosférico, el cual es el culpable inmediato del famoso efecto invernadero y del calentamiento global; a raíz de esto, en las ultimas dos décadas se ha visto un incremento en la intensidad de huracanes, tornados, tormentas, inundaciones, sequías; ejemplo del poder destructivo de estos fenómenos los encontramos en el Huracán Katrina, que asolo la ciudad de New Orleáns el 19 de agosto de 2005, o los 36.400 rayos que cayeron en Cataluña entre el 5 y el 8 de septiembre del mismo año, o los efectos cada vez mas crudos de los fenómenos del niño y la niña; en todos estos fenómenos naturales, la mano del hombre tiene mucha responsabilidad, sobre todo con la emisión de dióxido de carbono, que mas pronto que tarde esta cambiando el clima en todo nuestro planeta, con consecuencias inimaginables para nuestra propia supervivencia. Por otro lado tenemos a los terremotos y tsunamis, los cuales son consecuencia directa de la liberación brusca de las tensiones acumuladas por la deformación de las capas de la Tierra, se rompen las masas de rocas que estaban sometidas a fuerzas gigantescas, reordenándose los materiales y liberando enormes cantidades de energía, las cuales generan el movimiento brusco de la capa terrestre; el mayor terremoto conocido en el mundo se produjo en Chile en 1960 y tuvo una magnitud de 9,5., ocasionando unos 6.000 muertos y produciendo un tsunami que causó víctimas tanto en Hawai como en Japón; al año se producen un mínimo de un millón de sismos de diversas intensidades, pasando la mayor parte de ellos desapercibidos.

Como vemos, en el caso de los terremotos y tsunamis, la mano del hombre no tiene ni la mas mínima influencia en la aparición de estos fenómenos, ya que estos son producto de la evolución continua a la que se somete nuestro planeta, y en general todo el cosmos, la creación no es estática, siempre se encuentra en movimiento, por ende esta predestinada a cambiar, no solo en la parte física, sino también espiritual; por esta razón los terremotos y tsunamis son viejos conocidos del ser humano, ejemplos hay varios, San francisco, La India, China, México, Sumatra, Haití, Chile, son solo ejemplos de estos fenómenos naturales que desde el principio han acompañado a la humanidad, por ende las versiones de que el planeta usa estos fenómenos para quejarse de los agravios constantes que sufre por parte de la sociedad, caen en saco roto, si bien el hombre con todos los avances tecnológicos que a generado en las ultimas décadas, esta influenciando enormemente, mas para mal que para bien, en los fenómenos climáticos, no lo controla todo, y la creación sigue su paso, pues el ser humano es pequeño e insignificante a lado de la majestuosidad de la naturaleza y sus misterios.



Sabemos que el ser humano no puede controlar estos fenómenos físicos y geológicos, pero estos despiertan toda la potencialidad de este, la solidaridad, el amor, la empatía, la oración, siempre son frutos de estos acontecimientos destructivos, los enemigos se hacen amigos, y se olvidan las diferencias ideológicas y religiosas, el porque de esto, es uno mas de los misterios de Dios, de su criatura y de su creación.

Geólogos y físicos de todo el mundo han señalado y vuelto a señalar que los terremotos y tsunamis, son fenómenos constantes que se repiten periódicamente en nuestro planeta, por tanto pensar que se esta acabando el mundo, y que las profecías de Nostradamus se están cumpliendo (si leen estas profecías encontraran que sus cuartetas no tiene ni pies ni cabeza, son básicamente ideas carentes de sentido, que pueden ser aplicadas a cualquier cosa o acontecimiento), o que los mayas tenían razón y el tiempo de la tierra se acaba no tienen sentido; todo este bombardeo mediático sobre el fin del mundo, la llegada del maloso de los siete cachos, el Armagedon, etc., tiene como fin generar angustia en la sociedad, generando angustia, el ser humano tiende a buscar respuestas, y estas respuestas están siempre a la mano, solo hay que comprar un sin fin de libros, películas, Dvds, Cds, documentales, etc., la industria del Armagedon y del fin del mundo genera miles de millones de dólares al año, por eso el tema en cuestión nunca desaparecerá de la palestra de los medios, ya que es un negocio millonario, y por otra parte tener al ser humano pensando en el Apocalipsis lo hace mas susceptible de manipular, controlar y engañar.

Los terremotos y tsunamis, siempre acompañaran al ser humano, y de cuando en cuando nos mostraran su temible poder de destrucción, para recordarnos lo insignificantes que somos a lado de la creación.