lunes, 11 de enero de 2010

LAS IRONIAS DE CAÍN

El mas reciente libro del escritor portugués José Saramago, “Caín”, a generado un sin fin de polémicas, condenas, vetos, etc., por parte de la jerarquía eclesial, y de círculos conservadores de la sociedad civil, todo esto porque el autor en cuestión, se atreve a cuestionar el comportamiento y los motivos divinos de Dios en el antiguo testamento, es mas, lo acusa de ser el autor intelectual del asesinato de Abel, y de muchas muertes, guerras y masacres (inclusive de niños) que son relatadas minuciosamente en la Biblia.

Si leemos un poco el antiguo testamento, encontraremos que tiene un sin fin de contradicciones, asesinatos, guerras, etc., que son avaladas por Dios, el cual toma parte por el pueblo hebreo (luego judío) en detrimento de todas las demás poblaciones de la época; pero eso no es todo, en el Antiguo testamento también hallaremos varias contradicciones sobre diversos temas, por ejemplo en 1era. de Samuel 17, se señala que David mato a un filisteo de nombre Goliat, pero en 2da. de Samuel 21, 19, se atribuye esa victoria a Eljanán y no a David, como se ve, en una historia tradicional tanto del cristianismo, como del judaísmo nos encontramos con un doble argumento, a no ser que ser un gigante filisteo y encima llamarse Goliat, haya sido algo común en aquella época.

Todas estas contradicciones, dobles relatos, guerras y asesinatos, están en la Biblia por una simple razón, tanto el antiguo como el nuevo testamento, no fueron redactados, escritos o dictados por Dios mismo, sino mas bien, son un sin numero de vivencias, ansiedades, necesidades, frustraciones, idealizaciones de Dios, etc. de los hombres de la época, los cuales reflejaron todo esto en diversos escritos, que posteriormente fueron recopilados en lo que hoy conocemos como el antiguo testamento.

El hecho de que estos libros fueron escritos y redactados por seres humanos, no les quita en nada su carácter divino, pero eso si, nos da la pauta para que al leerlos usemos los dones que Dios mismo nos regalo, es decir, criterio, discernimiento, inteligencia, etc., solo así podremos llegar al verdadero mensaje que encierran estos escritos, de lo contrario indefectiblemente nos encontraremos con un Dios terrible, vengativo y sediento de sangre.

Tal cual como lo describió de manera magistral e irónica José Saramago en su obra Caín, la personalidad de Dios en el antiguo testamento es perversa, sedienta de venganza y de idolatría; pero no todo es tan malo en el libro sagrado, ya que también podemos encontrar a un Dios compasivo, liberador, que da de amamantar a su pueblo, cual madre que amamanta a sus hijos; esas dos visiones de Dios se encuentran encerradas en la Biblia, lo cual no significa que este tenga un trastorno bipolar, o que padezca el síndrome de la personalidad limite, sino mas bien son un claro reflejo de la personalidad del ser humano, que al escribir estos libros reflejaron una idealización propia de Dios; es por esta razón, que en innumerables ocasiones se ha utilizado al Libro Sagrado para justificar guerras, invasiones, asesinatos, etc., no es Dios el que falla, es la sociedad, el ser humano el que convierte a Dios en un monstruo, para utilizarlo en propio beneficio.

Saramago refleja las contradicciones referidas, de una manera irónica y divertida que hacen que la lectura sea deliciosa e interesante; sinceramente no veo el motivo por el cual el libro en cuestión haya sido vetado o condenado, mas bien me parece una lectura imprescindible para estos tiempos; me imagino que los sectores radicales que renegaron de la obra “Caín” son los mismos que utilizan los Libros Sagrados para justificar sus atrocidades históricas y sus propias contradicciones.

Las ironías de Caín, resultan ser las ironías del ser humano……