lunes, 2 de noviembre de 2009

¿DIOS ES HOMBRE?

La totalidad de las religiones monoteístas (judaísmo, cristianismo, islamismo) aseveran de una u otra forma, que el genero (sexualidad) de DIOS, es masculino, es decir es hombre (macho machote), basándose en interpretaciones muy sacada de los pelos de las escrituras religiosas de cada una de estas creencias (La Tora, El Coran, La Biblia), no voy a referirme al judaísmo, ni al islamismo, ya que prefiero no meterme en camisa de once varas, pero si lo voy a hacer con respecto al cristianismo, no solo referido al aspecto católico, sino mas bien al cristianismo en general.

En el antiguo testamento, la visión de Dios tiene muchas variaciones, y esas van de acorde a los tiempos y momentos en los que se encontraban los hebreos en ese entonces, unas veces se habla de un Dios guerreo que acompaña a su pueblo hacia la batalla, en otros se habla de un Dios que da de amamantar a su pueblo como madre a sus hijos; ya en el nuevo testamento se haba de DIOS Padre (ABBA), la concepción Padre, en la boca de Jesús, no se refiere a la calidad sexual del Padre, sino mas bien a una expresión de filiación, de descendencia con Dios.

Por muchos siglos, no se quiso interpretar de esta forma las escrituras, tanto católicos como protestantes crearon a su alrededor una cultura patriarcal (machista), en la que la sexualidad masculina de Dios no se ponía en duda; adentrándonos un poco en la historia de las religiones, veremos que estas posiciones netamente machistas estaban basadas en las lecturas platónicas y aristotélicas de la filosofía griega, las cuales señalan que el principal obstáculo para que el hombre consiga llegar a su realización plena (thelos), es la tentación sexual (carnal), para estos filósofos la mujer era considerada de segunda clase, muy por debajo del hombre e incluso de algunos animales, por ende era vista como la piedra de tropiezo de todo ser humano; estas visones filosóficas al fusionarse con el cristianismo, pusieron a la mujer en un plano inferior en toda la estructura eclesial y espiritual casi hasta nuestros días.

Las distintas iglesias cristianas se apoyaron en lo descrito anteriormente para formar una estructura netamente machista, excluyendo a la mujer, fruto de esto es la prohibición de ordenación para sacerdotes a mujeres; relegando a estas a solo ser instrumento de procreación, es decir, tener hijos, inclusive reprochándoles o negándoles el derecho al placer sexual, para ello sacando interpretaciones de la Biblia totalmente erróneas, como el caso del relato de la creación (génesis); por muchos siglos se tomo a la mujer como el instrumento de tentación del “maloso”, para hacer caer en pecado al hombre, solo a principios del siglo XX la mayoría de las iglesias cristianas (a excepción de las sectas pentecostales) tuvieron que aceptar que el relato del Génesis, no es mas que un cuento, y no algo histórico.

Hoy, en pleno siglo 21, todavía se mantiene esa postura de discriminación por parte de la jerarquía eclesial, es decir, de poner en segundo plano la participación de la mujer dentro de la iglesia, se le sigue negando que estas accedan al sacerdocio, las madres solteras o divorciadas son llamadas a no comulgar, la doctrina del Vaticano sobre la participación de la mujer dentro de la Iglesia, a pesar de las múltiples publicaciones para lavar la cara de su pensar y proceder, sigue siendo la misma, es decir retrograda y patriarcal, alegando que Jesús solo escogió hombres para su ministerio, inclusive llegando a denigrar la figura de María Magdalena, poniéndola como prostituta o endemoniada, siendo que en los Evangelios, no se menciona nada de ello; o pasando al otro extremo, con el dogma inservible de la Inmaculada Concepción de María, en el cual básicamente se le niega la posición de mujer a María, para convertirla en un ser no natural, no humano, que ridiculez.

Dios como ser supremo en definitiva no tiene sexo alguno, es decir no es ni hombre, ni mujer, ya que Este se encuentra muy por encima de la realidad humana y sus limitaciones, no necesita de una sexualidad definida, ya que esta simplemente lo delimitaría, y no se puede delimitar lo infinito, es por eso que Dios es tanto MADRE como PADRE, pero me atrevería a afirmar que su amor, es mas parecido al amor de MADRE que da de amamantar a sus hijos.

Sinceramente espero que más pronto que tarde, se democratice la Iglesia, y que las mujeres tengan más cabida en ella, me encantaría ver mujeres sacerdotisas, ocupando cargos eclesiales y definiendo el camino que tendría que tomar la Iglesia; si se diera esto, si valdría llamarla IGLESIA de DIOS, mientras tanto es nomás una mera caricatura de lo que tendría que ser.