lunes, 16 de noviembre de 2009

CASTRACIÓN A LOS DEPREDADORES SEXUALES

Según las horribles estadísticas, en Bolivia, cada día se comenten 12 abusos sexuales y/o físicos a menores de edad, de estos, un 80 % se comete a niñas que oscilan entre los 2 a 12 años de edad, la gran mayoría es realizada por personas cercanas y/o familiares de las victimas, muchas veces con el consentimiento de los progenitores, como consecuencia de esto se dan embarazos traumáticos, trastornos psicológicos, etc., básicamente l@s niñ@s abusad@s tiene que cargar con secuelas, que muchas veces no llegan a sanar jamás (aunque lo que el ser humano se empeña en destruir y fragmentar, Dios lo puede reconstruir y sanar).

Es responsabilidad de la sociedad, y por ende de los organismos correspondientes (Policía, Ministerio Público, etc.) brindar la máxima protección y seguridad a las niñas y niños de nuestro país, pero lastimosamente las leyes actuales (como por ejemplo la estupida ley Blatman), dan mayores ventajas y derechos a los victimadores, pudiendo estos salir en libertad con algunas triquiñuelas legales, por ende, dándoles vía libre a que vuelvan a reincidir en estos horribles y escalofriantes delitos contra menores de edad.¿Y a las victimas, quién las protege?, pues hasta el momento, el aparato gubernamental resulta insuficiente para velar por estos, teniendo que cargar con ese indescriptible dolor por el resto de sus vidas; por todo lo expuesto es URGENTE, que se endurezcan significativamente la normativas actuales en lo referente a abusos sexuales y/o físicos a menores de edad.

Las leyes contra los abusadores sexuales deberían tener algunas consideraciones puntuales, como el endurecimiento de las penas; debiendo dárseles a estos la pena máxima establecida en la ley boliviana (30 años de cárcel sin derecho a indulto), otra opción seria la castración química o física de estos depredadores sexuales, si es que estos quisiesen recuperar su libertad.

A mi punto de vista resultaría también necesario la creación de un registro nacional de delincuentes sexuales, y que este sea abierto al público (vía Internet), ya que la sociedad en general tiene el derecho de saber quienes son estos criminales, para la protección de sus niñas y niños; además que estos delincuentes tengan monitoreo constante de todos sus movimientos y actividades, debiendo alejarse de cualquier institución donde se encuentren niñ@s, para evitar así cualquier conducta anómala de los sindicados.

Si se dan estas normativas en los casos de abusadores sexuales, estos se verían seriamente delimitados en sus libertades y derechos civiles; por ende, se que muchas voces estarían en desacuerdo con todo lo expuesto, pero acá es necesario poner en una balanza los derechos de los niños y niñas, y los derechos de los violadores y/o abusadores sexuales, para mi esta claro, ya que prefiero mil veces que estos asquerosos delincuentes sufran todo el rigor de la ley, restringiendo sus derechos, a que sigan abusando y destruyendo la inocencia y la dulzura de l@s ni@s.

Hay que ser claros sobre estos depredadores sexuales, una vez que delinquen, las probabilidades a que estos vuelvan a cometer esos actos horribles, es cierta, indicando para su descargo que los que realmente tiene la culpa son las niñas y/o niños abusados, ya que estos con sus “insinuaciones” son los causantes de estos delitos, otros señalan que los actos sexuales fueron consensuados con los niños, esto debido a que los abusadores sexuales nunca aceptan su culpabilidad y responsabilidad; por Dios, si las leyes prefieren velar por los derechos de estos monstruos, pues hay que cambiarlas, y radicalizarlas para evitar que mas niñ@s sean objeto de estos vejámenes; con el endurecimiento de las penas en lo referente a los abusos sexuales a menores, por lo menos los delincuentes lo pensaran dos veces, antes de poner sus manos encima de un menor de edad.

No puede ser que los mas inocentes y frágiles de nuestra sociedad, sean objeto de estos abusos horrendos, no puede ser que se respete mas a los violadores que a las victimas, cuidado que por no hacer nada, al final aparezcamos acusados ante Nuestro Creador; solo basta recordar aquella frase del Evangelio “ay de aquel que haga caer a alguno de los pequeños, seria mejor que se atase una roca en el cuello y se lance al mar”

CASTRACIÓN A LOS DEPREDADORES SEXUALES.