domingo, 10 de mayo de 2009

VOCACIÓN O EQUIVOCACIÓN


Otra vez ha vuelto al tintero el tema del celibato, es decir si los sacerdotes deberían tener la opción de contraer matrimonio con todo lo que conlleva; casos hay varios, el famoso Padre Alberto Cutié al cual lo pescaron infragante en las playas de Miami con su chica “pasándola bien” o el ex Obispo Fernando Lugo que tiene varias demandas por paternidad, así hay varios casos, acá mismo en Bolivia hay varios “padrecitos” que les gusta darse una canita al aire de vez en cuando, pero pienso que la cosa es mas profunda que el derecho o no de tener un orgasmo o un coito, primero pasa por una crisis eclesial que no se remite solamente al celibato, sino mas bien a la misión misma de esta, parece ser que los últimos años esta perdiendo un poco el rumbo a seguir, es decir anunciar y denunciar siguiendo el ejemplo de Jesús, el problema como dije no es solo el celibato sino también la falta de FE, el exceso de poder y la ambición desmedida por parte de muchos clérigos y consagrad@s dentro de la Iglesia, pero el problema no es solo de ella, es un problema social que se refleja en esta, y podemos encontrar ejemplos varios en otras religiones, por ejemplo el afamado predicador evangélico Jimmy Swaggart el cual fue pescado in fraganti con prostitutas en plena acción consumiendo cocaína, es decir en todas partes se cuecen habas, como dije la cosa es en todos lados, en nuestra misma sociedad un/a espos@ que jura lealtad y fidelidad a su pareja incumple dichos votos, causa de ello es el elevado numero de divorcios, por ende el problema es moral básicamente, y es un problema de nuestra sociedad en conjunto que simplemente se refleja en sus instituciones, en este caso en la Iglesia Católica.

También cabe recalcar que el voto de castidad no se lo impone, es una decisión aceptarla o no, lo que pasa es que muchos “padrecitos” aprovechan esta situación de su “dizque vocación” hacia Dios para embaucar con palabras bonitas y conseguir lo que quieren, es decir “sexo sin responsabilidad”, escudándose en su “misión evangélica torcida” esos han equivocado el camino, su vocación en realidad es equivocación

En el caso especifico de la Iglesia, creo que es necesario de hacer una relectura de lo que es en realidad una vocación para no terminar en una equivocación, pensamientos de apertura y renovación pienso que son justos y necesarios, para no seguir cometiendo errores que alejen mas a la gente de las iglesias, se necesita una voz digna y confiable, no una acusatoria e inquisitiva llena de mentiras y vidas ocultas, la iglesia es de todos y no de unos cuantos clérigos que se creen los dueños de la verdad y del evangelio, cuando se de ese paso, recién podremos decir que es “nuestra iglesia” y por ende la Iglesia de Dios, mientras tanto es la iglesia de los curitas nomás, con lo que conlleva eso, es decir llena de mentiras y secretos