Durante un tiempo pude observar
como la FE
generaba diversas reacciones en el creyente, llegando a mutar y a convertirse
ya no en una FE en la divinidad, sino más bien en una fe en la intelectualidad,
en la diversidad, en las posturas políticas y hasta en la etiqueta y las buenas
formas, de esta manera la FE
puede llegar a transformarse y a diversificarse tanto que deja de tener la esencia con
la que nos fue dada.
La primera anécdota en este
sentido pasó hace algunas semanas atrás durante un seminario – conservatorio
dado por uno de los más grandes teólogos de Bolivia, el tema del mismo era “la
interculturalidad”, la ponencia brillante con un dominio del tema
impresionante, todo iba bien hasta que se hablo de la posición de fe que tenia tanto el expositor como 0 algunos participantes, lo cuales concordaron que creían tanto
en las enseñanzas de la iglesia católica como en las tradiciones ancestrales de
pueblos originarios, si bien el concilio Vaticano II señala que el ESPÍRITU
SANTO en su libre actuar puede sembrar las “Semillas del Verbo” donde quiera y
donde sea no podemos llegar a caer en un sincretismo religioso que a la larga
lleva a una “juntuncha” de creencias que definitivamente terminan alejándonos
de ese DIOS UNO Y TRINO para
arrastrarnos a depositar nuestra FE en una especie de panteísmo ajeno al
EVANGELIO, las creencias ancestrales son dignas de admirar y respetar pero no por ello se debe caer en sincretismos ajenos a la FE.
La segunda anécdota tiene que ver
con algunos compañeros de universidad de la carrera de Ciencias Religiosas,
estos amigos conformaron un colectivo cultural muy interesante, siempre desde
el punto de vista de la “teología de la liberación” y por raro que paresa del
“anarquismo” no puedo negar su valor intelectual y artístico muy profundo e
interesante, lo que llama mucho mi
atención es la forma despectiva con la que se expresan de todo o que venga de la IGLESIA CATÓLICA , pareciera que
en su construcción teológica intelectual aprecian más la mezcla de creencias
vengan de donde vengan, a pesar de con ello deformen claramente la FE dada por DIOS.
La ultima anécdota proviene de un
grupo parroquial importante en La
Paz – Bolivia, hoy por hoy vendría a ser el movimiento laical
más importante de nuestra ciudad, en uno de sus espacios virtuales vi con
extrañeza que posteaban una especie de reglas, formas y posturas que deben
seguirse durante la celebración de la
MISA , lo peligroso de ello es que por seguir al pie de la
letra dicha posturas se puede llegar a olvidar fácilmente la esencia misma de
la celebración que es CRISTO y perderse en las formalidades que para DIOS
simplemente están de más, no nos
olvidemos de la parábola del fariseo y del publicano (Lucas 18:9-14), a DIOS simplemente no le
importa, es más NO LE INTERESA la postura corporal en la MISA o donde sea, lo ÚNICO
que verdaderamente le interesa es un CORAZÓN DISPUESTO a recibirlo y amarlo, por ende lo demás viene sobrando.
Como vemos la FE puede llegar a ser tan
diversa que muchas ves podemos llegar a perdernos por las ramas olvidándonos del
tronco, nuestra IGLESIA viene pasando por una especia de crisis vocacionales,
cada vez existen menos sacerdotes y religiosos en especial en nuestra sociedad
occidental, por ende, es obligación de los laicos formarnos teológica y espiritualmente para
transmitir la alegría del EVANGELIO de manera inequívoca, sin caer en
relativismos, sincretismos y vanos formalismos, por lo expuesto pareciera que
algunos viven su FE en el siglo 20 o
hasta en el siglo 19, debemos dar un salto de FE, dejar de lado lo que nos
sumerge en nuestras propias ideas y creencias y abandonarnos al AMOR DE DIOS.