sábado, 21 de junio de 2014

EL MISTERIO DEL SUICIDIO

El suicidio para muchos es un acto de valentía digno de admiración, para otros es la consumación de algún tipo de enfermedad o dolencia psicológica, para otros vendría a ser un pecado mortal contra la voluntad de DIOS, para mi es todo un misterio.

La temática del suicidio siempre a sido recurrente en mi desde muy pequeño, no se muy bien el porque de esto, mi primer encuentro con dicho tema fue muy pequeño, un joven amigo de la familia y además vecino se había suicidado disparándose con una escopeta en el pecho, el barrio entero  y se conmociono con esta noticia, las personas mayores hablaban en voz baja del asunto, era un tema tabú del cual era mejor no comentar, no entendía porque nadie quería hablar claro sobre el suicidio de aquel muchacho. Con el transcurrir de los años esto no ha cambiado mucho, el suicidio sigue siendo un tema tabú, nadie quiere hablar claro del tema, si bien existen estadísticas alarmantes en todo el mundo que sacan a luz la gravedad de esta situación muy pocos se adentran en la realidad del suicidio en si, se lo trata con la frialdad de la estadística o se lo maneja como consecuencia de alguna de tantas “enfermedades” mentales existentes en la actualidad.

En lo que va de este pequeño ensayo voy a tratar de puntualizar cada una de las visiones con las que se ve el suicidio.

a)      Un acto de valentía, el acto suicida en si muchas veces es visto como un gesto valiente, lleno de coraje ya que la “decisión” de acabar con la propia vida vendría a ser una de las más difíciles a las que se puede enfrentar el ser humano, en cierto modo esta forma de pensar tiene algo de veracidad, la decisión del suicida es ciertamente compleja, generalmente no se da de un momento al otro, lleva su tiempo pensar en la posibilidad de quitarse la vida y puede llevar cierto coraje decidir el momento y la forma de consumar este hecho, pero todo este cúmulo de sentimientos y valentías pueden llegar a ser simples escapes a determinadas situaciones económicas, sociales o sentimentales a las cuales el suicida no encuentra solución, la falta de capacidad de equilibrar sentimientos y problemas con soluciones y acciones dan como resultado una visión pesimista de la propia vida,  es ahí donde la tristeza y la soledad se disfrazan de coraje y donde el miedo construye una única salida, el suicidio.

b)      Para muchos autores la conducta suicida tiene un transfondo psicopatológico, es decir que los sujetos que han intentado quitarse la vida o en todo caso han podido consumar este hecho tienen indefectiblemente algún tipo de dolencia psicológica la cual puede deberse a diversos factores, desde desordenes químicos en el cerebro o en el sistema nervioso hasta desordenes netamente psicológicos o psiquiátricos,  entre ellos el trastorno bipolar, el síndrome de la personalidad limite, trastorno maniaco depresivo, etc., el bagaje de este tipo de enfermedades es realmente amplio, incluso van en aumento año tras año “conceptualizando” nuevos males año tras año.

c)      El cristianismo en general lo condenan al ser contradictorio con la ley y voluntad de DIOS y por ende es un PECADO contra la vida y contra la mismísima divinidad, inclusive hace un par de siglos la personas que fallecían a causa de un suicidio no podían llegar a ser enterradas en los distintos cementerios al no tener la venia y la bendición de la Iglesia, es más, para la doctrina cristiana el alma del suicida iba a parar directamente a sufrir de los fuegos eternos del  infierno, hoy en día si bien muchas de estas visiones han cambiado, al suicida se lo sigue viendo como un simple pecador cuya alma depende exclusivamente de la misericordia divina.

Todas las conceptualizaciones vertidas sobre el suicidio han sido ampliamente investigadas en sendos libros y ensayos llenando de conceptualizaciones de uno u otro tipo, lastimosamente en la mayoría de los casos estos conceptos se olvidan de algo fundamental en lo que se refiere al suicidio y es el ser humano, el ser humano (valga la redundancia) es un misterio en si mismo y por ende muchos de los actos y situaciones por la que este pasa a lo largo de su vida son un misterio, la vida es un misterio y la muerte también lo es, si bien se puede llegar a tratar varios síntomas o males que pueden llegar a desembocar en conductas suicidas, muchas veces estos se presentan sin explicación  alguna, es justamente en esta situación donde las dudas y preguntas de familiares y amigos aparecen y al no encontrar una respuesta adecuada estas poco a poco van apagando el corazón y la vida, de este modo el suicidio termina afectando a  todo un grupo familiar o de amigos.

Si bien el suicidio, por lo menos en lo que a mi refiere, es un misterio, este puede llegar a ser resuelto dando una mirada de FE al problema de fondo, la soledad, cuando el joven no encuentra un canal adecuado en donde pueda desahogar sus sueños y frustraciones, este, inevitablemente se encierra en si mismo, generando en el un micro cosmos, donde muchas veces no sale el sol y solamente reina la oscuridad, oscuridad que no es el reflejo de el, sino de los que lo rodea, esto, lastimosamente se viene intensificando en nuestra sociedad postmoderna del siglo 21, donde las redes sociales van suplantando poco a poco la sana costumbre de HABLAR Y compartir entre amigos y familiares, muchos jóvenes pueden llegar a tener a miles de "seguidores" encerrados en el ordenador, pero por increíble que parezca se encuentran solos en la soledad de su cuarto.

El misterio de la soledad se puede resolver con la GRACIA DEL AMOR, y es ahí donde fallamos todos, ya no escuchamos o no queremos escuchar, ya no hablamos o simplemente no queremos hablar y por ende ya no podemos llegar a amar, por todo esto el suicidio es y seguirá siendo un misterio del cual los autores seguirán escribiendo y escribiendo, conceptualizando comportamientos y dolencias, pero jamás ocupándose de los más importante que tiene el ser humano, su corazón.

Todos deberíamos sentirnos RESPONSABLES por cada joven vida que se va sin poder hablar o expresar lo que siente, es fácil llegar a juzgar a un suicida, lo que es realmente difícil es escuchar sin criticar.

El suicidio seguirá siendo un misterio para una sociedad ensimismada y egoísta donde ser diferente no tiene cabida, donde amar no esta permitido y donde tener FE solo es para ingenuos.