lunes, 9 de julio de 2012

LOS BUENITOS Y LOS MALOSOS



De manera realmente efectiva en los últimos años nos han hecho creer que el mundo y la sociedad esta dividida en dos bandos, por un lado los lindos y buenitos poseedores de la verdad, el bienestar y el desarrollo y por el otro los feos, malvados, desposeídos y pobres, generadores de conflictos sociales y que “envidian” todo lo que poseen los buenitos, ejemplo de ello son las “bondadosas” medidas sugeridas por el Banco Mundial, el FMI y demás buenos amigos que con sus justas recetas y consejos han llevado a la miseria a varios cientos de miles de personas, pero quien ve estos “pequeños” detalles, estos organismos siguen siendo el referente económico y social de los buenitos y lindos amantes de las guerras, de la riqueza ilimitada y del poder oscuro de la avaricia.

El rostro del bienestar, la ostentación y el progreso es el de la sonrisa feliz, despreocupada con un desconocimiento total de lo que ocurre en el mundo ya que la prosperidad se la vive mejor si se desconoce la miseria, para ello funcionan bien muchos medios de comunicación los cuales construyen el sueño de la opulencia destruyendo conciencias.

Los malos malosos por el contrario siempre llevan puesto los estigmas de la sublevación, envidia o pereza, tildan a la pobreza como algo contra natura que ellos mismos se buscaron al no congeniar con las medidas y con las visiones económico – sociales que recetan con tanta agilidad el FMI o el famoso Banco Mundial sin medir las consecuencias que emerjan de ello.

Se ha venido construyendo una cultura de ganadores, los cuales vuelvo a repetir tienen que acallar sus conciencias para que esta no cuestione la miseria en la que viven millones de personas, muy pocos en la actualidad profundizan sobre los femicidios de Juárez, la trata de blancas, la escasez de agua potable a nivel mundial o sobre la crisis alimentaria entre otros temas, ya que mirar esta realidad oscura llevaría consigo cuestionarnos sobre la vida cómoda que llevamos.

Es necesario recordar que fue JESÚS mismo el que prefirió juntarse con los malosos para llevar a cabo su ministerio, los “buenitos” fueron los que al final lo llevaron a la cruz, creo justo empezar a revisar nuestra mirada a la realidad, que nos desvinculemos mentalmente de los anuncios constantes del progreso y de la prosperidad para ver más allá de los espejismos del poder para empezar a comportarnos como verdaderos seres humanos con empatía por los demás construyendo solidaridad y denunciando las injusticias.