lunes, 12 de abril de 2010

OH FORTUNA VELUT LUNA


"Oh Fortuna, velut luna statu variabilis, semper crescis aut decrescis oh vita detestabilis"; de esta manera empieza el famoso poema, oh fortuna, contenido en los manuscritos de nombre Carmina Burana, creados aproximadamente en el año 1200, y musicalizados magistralmente por Carl Orff en la cantata profana del mismo nombre en el año 1936; no hay nada mas esquiva y a la ves deseada que la misteriosa fortuna, una vez que esta es alcanzada, el ser humano tiende a olvidarse del camino recorrido para su obtención, y al perderla se olvida de las alegrías y beneficios que trajo consigo; la fortuna nunca es para siempre, lo que si es duradero, son los momentos y detalles que sumados a la perseverancia y constancia, construyen lo que llamamos fortuna. Ahora bien, si olvidamos esto, la tan esquiva ventura, nunca pasara de ser una obsesión, un trauma lleno de tropiezos que inevitablemente se verán deshojados en el sillón de algún muy buen afortunado psicólogo, o en todo caso de otro muy afortunado vidente o médium, que genera sus riquezas a costa de la mala fortuna de sus incautos clientes; los que por cuestiones de la mala fortuna, no tengan los recursos necesarios para costear los servicios de uno de estos profesionales, se tendrán que conformar con los chismerios mal intencionados, que para muchas personas, es la mejor forma de liberar la frustración por su mala estrella, utilizando para ello, todos los medios a su alcance, es mas, dan gracias al Creador, que a pesar de su mala suerte, exista el facebook, lugar donde expresan todos sus pesares, y envidian la buena fortuna de algunos de sus cientos de amigos virtuales, que dicho sea de paso, no conocen en lo mas mínimo.

El ser humano en su constante búsqueda de la fortuna, se las ha ingeniado para construir algunos “atajos” para llegar a su tan ansiada meta, ejemplo de ello, son los famosos horóscopos, los cuales son utilizados para dar unas disque pautas, para estar un paso delante de la tan esquiva ventura; los mas enfermitos, cuentan los días para que llegue de una buena vez el fin de los tiempos, y sueñan con que sea el 2012, para así compartir con el resto de la humanidad su tan despreciable mala fortuna.

Definitivamente nos estamos olvidando, que la fortuna como tal, siempre nos será esquiva, hasta que empecemos a entender, que la verdadera riqueza no se trata de dinero, ni de poder, sino simplemente de amor, nada mas que de amor; si no lo vemos así, viviremos en la constante angustia, de querer algo, y no tenerlo, y recitaremos como aquel poeta anónimo del año 1200 D.C “oh fortuna, como la luna, variable de estado, siempre creciendo o decreciendo, oh vida detestable”