lunes, 4 de enero de 2010

UNA NUEVA DECADA PARA BOLIVIA

Luego de la rotunda paliza que dio el Movimiento al Socialismo, liderizado por Evo Morales, en las elecciones generales realizadas en Bolivia en diciembre pasado, donde obtuvo el 63 % de la votación y a su vez, el control casi absoluto de las dos cámaras de la Asamblea Plurinacional, es necesario puntualizar algunos aspectos, para la nueva gestión del Presidente Morales.

Lo primero que debe atender y de manera urgente el gobierno del MAS, es sin duda alguna, la creciente inseguridad ciudadana que se viva en todo el país, para ello es necesario fortalecer, reorganizar y realizar una “limpieza” de efectivos dentro de la organización policial, esto para dar credibilidad y confianza a esta institución hacia la ciudadanía, y a su vez liderizar de manera efectiva la lucha contra la delincuencia en Bolivia; otro aspecto que va muy ligado a la inseguridad ciudadana, es la pésima administración de justicia, esto se debe a la creciente corrupción dentro de los organismos judiciales y a la “chicaneria” jurídica, para contrarrestar ello es necesario una profunda reorganización judicial y la reformulación de varias leyes convenencieras con los delincuentes, por ejemplo es imperioso abolir las famosas “medidas sustitutivas”, ya que mediante estas, los delincuentes tardan mas en entrar que en salir de los centros de retención penitenciaria; un profundo cambio de jueces y magistrados también es necesario, debido a que una gran mayoría de estos, le deben sus cargos y sus conciencias a la sucesiva administración de gobiernos neoliberales que se dio en Bolivia, y por ello, muchas veces confrontan cualquier intento de cambio en la justicia boliviana, el Ministerio Público también debe pasar por una profunda reforma y “limpieza” de varios de sus funcionarios.

Otro aspecto importante que debe atender el Gobierno de Evo Morales, es la creación de puentes entre el gobierno central, y la oposición, que aunque disminuida, también representa a un numero importante de bolivianos; la instauración de consensos para la agilización del proceso de cambio que se vive en Bolivia, seria muy bien vista por parte de la totalidad de la población, para ello la figura de Ana Maria Romero es sin duda clave para terminar con la polarización en nuestro país.

La redistribución de tierras, en especial en el oriente boliviano es imperioso, ya que todavía en la actualidad, unas pocas familias siguen teniendo en su poder, más del 60% de las tierras de la región, una adecuada reorganización y reformulación de las tierras fiscales es necesario, al igual que una profunda investigación del origen de los títulos de propiedad de varias haciendas y estancias, ya que se sabe que muchas de estas propiedades fueron repartidas por varios gobiernos dictatoriales en las décadas de los 70 y 80, por los gobiernos del ex dictador Hugo Banzer Zuares, y los dos mandatos de Sánchez de Lozada.

En lo referente a la política internación que maneja el gobierno actual, se debe ahondar esfuerzos para la consolidación de un liderazgo regional y mundial propio, en especial en los temas referidos al cuidado del medio ambiente y el calentamiento global, ya que en estos temas la comunidad mundial ha visto con buenos ojos los esfuerzos bolivianos por una conciencia global sobre estos aspectos.

Bolivia, en diciembre pasado, decidió, y decidió por darle continuidad y apoyo al proceso de cambio emprendido por el Gobierno de Evo Morales, con el 63% de votación, la administración del MAS, tiene la dura y esperanzadora tarea de llevar a Bolivia a una nueva década de esperanza, dignidad, inclusión y trabajo.