domingo, 5 de abril de 2009

¿TODOS SOMOS IGLESIA?


Hace mucho tiempo que quería escribir sobre este tema, pero creo ya es tiempo, por lo menos en mi caso de anunciar y también de denunciar, pues no creo que sea una mera casualidad que en Latinoamérica el numero de creyentes católico-cristianos este disminuyendo, y no es porque el Espíritu Santo no siga soplando en nuestro continente ni mucho menos, la cosa es más simple, es que no lo estamos dejando entrar, aterrizando la cosa ya en nuestra iglesia boliviana las cosas no están yendo bien, y creo que es necesario puntualizar algunos elementos.

Primero que nuestra jerarquía eclesial esta mas metida en política, cócteles, y eventos sociales que en la tarea de evangelización que les fue encomendada, alejándose de esa manera de su pueblo, y prefiriendo nomas velar por sus intereses.

Otro factor preponderante es la falta de coherencia de nuestros pastores, muchos de ellos se pelean entre si, haciendo de sus parroquias sus feudos donde ellos mandan haciendo y desasiendo sin dejar participar a nadie que no sea de su barrio o parroquia, peor aun si uno se atreve a pensar diferente, ese es pecado mortal para estos caballeritos.

Aun más delicado es la falta de compromiso y vocación de muchos de nuestros pastores, como ejemplo, es inconcebible que el director del seminario de La Paz de un día al otro desaparezca para escaparse con la catequista, o que el párroco de una pequeña, pero conocida parroquia miraflorina diga que nunca dejara el sacerdocio, para luego casarse con la catequista y encima llevarse la camioneta del seminario, o que el párroco de una importante basílica de la ciudad de La Paz venda sus biblias en plena misa, animando a comprar a los feligreses las más caras (350 a 500 Bs) indicando que las biblias caras son mejor que las que cuestan 50 bs (¿es que acaso la palabra de Dios depende del precio?), o aquel sacerdote que predica a los jóvenes para que dejen sus vicios, cuando el no es capaz de dejar el cigarro y el café, o que un sacerdote de una importante congregación con serias denuncias de conducta sexual inapropiada siga en funciones, cambiándolo nomas de destino, o que algunos sacerdotes molesten y llamen a chicas para salir y lanzarse su canita al aire aprovechando algún fin de semana, o que un importante párroco de nuestra ciudad sea pescado enamorando con sus “catequistas” y como premio se lo lleve a estudiar a Italia para después ocupar un importante cargo en el arzobispado de La Paz; ocultándose todos ellos tras la figura de la “EX OPERE OPERATO”( Ex Opere Operato significa que si la naturaleza comunicativa de los sacramentos cristianos se reconoce, un sacramento realiza adecuadamente sus función, ya que transmite la gracia de Dios, independientemente de la fe o moral del celebrante . Su valor se deriva de su institución divina) para asegurar sus “ministerios” y justificar sus acciones. Pero la culpa no es solo de ellos también hay que mencionar a aquellos “laicos” que también hacen de sus puestos sus feudos privados, muchos de ellos jactándose de sus largos años de servicio, pero pues sin frutos, inclusive alguno de ellos cuando empezaba mi camino en la iglesia me decía “ es que te falta proceso”, después de varios años de ello me di cuenta que no era cuestión de proceso, si no de muñeca, de no pensar, de decir todo si aunque este mal, ya que para estos pensar también es un pecado; prueba de todo ello es que si alguien se anima a realizar alguna acción a favor de la evangelización sin la venia de estos “sabios” se le pone trabas o simplemente no sirve, recuerdo todavía con mucha pena cuando con algunos amigos soñadores organizamos un concierto de música católica con un artista de gran trayectoria internacional y por las razones expuestas arriba no conseguimos la venia del arzobispado y mas por el contrario, de manera “casual” hicieron aparecer un acontecimiento el mismo día y la misma hora, y encima indicando que era casi obligatorio asistir a su evento.

Dios mío, con razón cada vez somos menos, parece que no nos estamos dando cuenta que cada día miles de jóvenes buscan respuestas y no las hallan, Dios no está fallando, lo estamos haciendo nosotros.

Con dolor escribo que la Iglesia de la cual soy parte activa y a la cual amo profundamente está perdiendo el rumbo, ¿Qué vamos a hacer?Por el momento está claro que iglesia lastimosamente no somos todos, y que la mayoría está excluida de ella, pero con esperanza también señalo y afirmo que todos somos parte del PUEBLO DE DIOS, de ese Dios sencillo y cariñoso que camina con su pueblo.